Separarse y seguir adelante

Si bien es cierto que cuando entramos en una relación pensamos que esta puede durar para siempre y hemos puesto muchas expectativas y esfuerzo, esto no siempre es así y al momento de separarnos entramos en un momento de mucho dolor y decepción que podemos relacionarlo con algo que hicimos o dejamos de hacer, o también con algo que nos han hecho. Y en efecto es algo muy común que parejas se separen, por ejemplo el índice de separaciones y divorcios va en aumento, así en Ecuador en los últimos 10 años los divorcios aumentaron un 83,45% (INEC 2017).

Frente a esto surgen muchas preguntas y quienes están separados por lo general tienden a buscar otra relación pues muchas veces es difícil seguir adelante con la vida, sin embargo una separación puede brindarnos muchas oportunidades de crecer y de conocer aspectos íntimos de nosotros mismos. Y no debemos olvidar que el tiempo y el espacio para trabajar esa separación es necesario.

Lo primero que nos da una separación es la posibilidad de volver a entrar en contacto con nosotros mismos, si bien es cierto que nuestros "puntos débiles” afloran, ello nos lleva a darnos cuenta y confrontar esos aspectos que quizás cubríamos con nuestra pareja. En el momento en que se da una separación muchas personas tienden a “llenar su tiempo’” con actividades o encuentros queriendo como huír de aquello que les ha hecho daño. No obstante es importante recalcar que lo primero que hemos de hacer es aceptar el dolor y los diversos tipos de emociones que nos lleguen. Es normal sentir sentimientos de odio, ira, desolación, angustia y frustración.

A continuación veremos brevemente que oportunidades puede darnos una separación, esto no suplanta una Terapia de Pareja o Psicoterapia.

Algo que es necesario hacer después de una separación es el romper el contacto con la expareja. El contacto con ella no nos permite trabajar el proceso de separación con lo cual el romper el contacto es de capital importancia para el desarrollo de la persona. En caso de existir obligaciones por ser padres lo mejor es limitar el contacto a lo más mínimo y exclusivamente a esas actividades.

Una vez que el contacto se ha roto es también importante cambiar de departamento/casa o renovar el mismo. Esto puede brindar la posibilidad de hacer el espacio del modo que “a mí más me gusta y agrada” lo cual quiere decir que la separación puede otorgarnos la posibilidad de decorar la casa como a nosotros nos parezca. El renovar o cambiar nuestra casa viene a representar algo nuevo y además nos apropiamos de ese espacio, lo hacemos nuestro.

El estar solos después de una ruptura es el momento preciso para disfrutar de que nadie nos diga que hacer o que no, ni cómo hacerlo, también nadie exigirá nuestro tiempo o calificará nuestra forma de ser.

Otro aspecto interesante es el que al separarnos podemos descubrir nuevas cosas en nosotros embarcándonos en nuevos proyectos que nos permitan tener experiencias especiales y únicas, esto puede hacer, decubrir una afición, hacer un viaje, dedicarnos a algún interés...

Un área que se descuida mucho cuando se está dentro de una relación son las amistades “de toda la vida” que, al estar en una relación, las hemos ido dejando a un lado para volcarnos a nuestra pareja. Esto aparte de ser perjudicial para la relación misma, es nocivo pues dejamos de lado a las personas que han sido parte importante de nuestra vida. Retomar las amistades puede ser una actividad muy saludable después de un rompimiento.

Existen aspectos que probablemente dejamos de lado al haber estado en una relación y el volver a estar solos es una oportunidad para cultivar una nueva o vieja afición, cambiar nuestro estilo de vida a uno saludable o incluso dedicarse más a la carrera profesional.

En caso de estar en una relación conflictiva o no popder salir adelante después de un rompimiento será necesario buscar ayuda profesional en una Terapia de Pareja o Psicoterapia Individual. El dolor de una pérdida nos es inevitable, el qué hacer y cómo hacerlo una vez separados es una reto individual.

Lo que es seguro es que entraremos más en contacto con nosotros y nuestras necesidades y es por ello que el estar separado puede ser tiempo de volver a estar con uno mismo. Al estar solos después del fin de una relación es recomendable no caer en la autocompasión, dejar de prestar atención a cosas que no podemos controlar, no tener miedo de estar o quedarse solo, evitar cambios, pensar que nuestra expareja es culpable de todo lo que pasó y nos está pasando. Y sobre todo no esperar soluciones rápidas; al entrar en una separación iniciamos un proceso el cual no podemos adelantar ni retrasar. Aceptar la nueva realidad y salir de una posición que nos hace daño será el primer paso a darse para seguir con nuestra vida, a pesar del dolor que una separación nos hace sentir.