¿Qué es la Psicooncología y para qué sirve?

La Psicooncología es una disciplina dentro de la Psicología que se encarga específicamente de ofrecer un acompañamiento terapéutico y brindar herramientas a pacientes que sufren o han sufrido de cáncer. El objetivo es permitir a la persona encarar la enfermedad desde un punto de vista que mejore su calidad de vida y la fortalezca emocionalmente, así como a sus allegados.

En el Ecuador esta práctica es aún poco conocida. Sin embargo, ante la aparición cada vez más numerosa de casos, se convierte en una necesidad dentro del campo de la salud que debe ser cubierta. 

Sobre la incidencia emocional del cáncer

El cáncer es una de las enfermedades más agresivas, tanto en el aspecto orgánico como en el emocional, para la persona que lo padece. Cambios en el estado de ánimo, agotamiento y dolor, suelen venir acompañados de ansiedad, miedo, culpa, preguntas en torno a la vida misma, a lo que implica la enfermedad y a la calidad de vida que el paciente tendrá desde el momento del diagnóstico en adelante.

Por esta razón el acompañamiento psicológico ha adquirido, cada vez más, una enorme relevancia dentro del tratamiento integral de la persona que sufre o ha sufrido de algún tipo de cáncer.

Sobre las diferencias entre la Psicooncología y la Psicología Clínica

Es en este contexto que la Psicooncología se convierte en un pilar fundamental a la hora de guiar al paciente e impulsarlo, a través de una terapia basada en emociones positivas, a sobrellevar su estado. En Ecuador, esta especialidad representa un ámbito poco explorado. Y si bien el tratamiento psicológico es empleado la mayor parte de las veces, existen aspectos específicos de la Psicooncología que no pueden ser sustituidos por otro tipo de terapias. Por ejemplo es necesario realizar un trabajo personal de confrontación con la muerte, estar dispuesto a trabajar en condiciones diferentes a las del consultorio (por ejemplo en una habitación en el hospital), es necesario trabajar de modo interdisciplinario con oncólogos, cirujanos, urologos, ginecólogos y entre otras especialidades médicas. Del mismo modo es importante el contacto con las enfermeras, trabajadores sociales (si fuese el caso) y demás grupos de trabajo. Por otro lado la meta de las intervenciones no es generar un cambio en la personalidad, sino dar apoyo y mejorar la calidad de vida en ese momento. El psicooncólogo ha de estar abierto a trabajar con la pareja y las familias.

Esta disciplina, que en Europa y Norteamérica  en Alemania, Suiza, Estados Unidos, España es un recurso básico en la atención de pacientes con cáncer, se encarga de investigar las relaciones entre las manifestaciones de la enfermedad y la enfermedad en sí, mediante el trabajo conjunto con médicos oncólogos, enfermeras especializadas, fisioterapeutas capacitados, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales. Los especialistas en Psicooncología se enfocan en el manejo de las emociones negativas y su incidencia en ese momento específico de la vida de la persona, a diferencia de los psicoterapeutas, que generalmente trabajan con los pacientes en procesos de mediano o largo plazo.

Dicha diferencia radica, sobre todo, en que la terapia psicooncológica no se enfoca en la posibilidad de modificar conductas, sino en ofrecer a la persona – y a su familia -  un espacio en el que el cáncer pueda convertirse en una situación donde se presenten emociones positivas como esperanza, la percepción y valoración de detalles que antes no se tenía, el acercamiento o reconciliación con determinadas personas, entre otras cosas.

Sobre los beneficios de la Psicooncología

El objetivo último de la Psicooncología es la mejora de la calidad de vida de la persona, incluso si esta se encuentra en una etapa terminal. Gracias a esta disciplina vanguardista los primeros estudios datan de inicios de los años cincuenta trabajando sobre el todo el aspecto del sentimiento de culpa. Más tarde en los años setenta se empezaron a realizar estudios de los aspectos psicosociales de esta enfermedad, en los ochenta se trabajó sobre la posible incidencia del cáncer en un cierto tipo de personalidad (esto no se ha comprobado) y desde los años noventa se estudia cuales son las afectaciones psicológicas en una persona que ha padecido cáncer, lo que se conoce con le término de comorbilidad los pacientes logran transformar la ansiedad, la angustia y la ira en fortaleza y paz. De este modo, la experiencia de la enfermedad es menos dolorosa y la persona encuentra contención para su condición específica, durante el tiempo que esta permanezca.