La Terapia de Pareja en las parejas a partir de los 60 años

Existe cada vez más la necesidad de establecer servicios de atención para personas que son mayores de 60 años, y esto por varias razones y unas de las más importantes es que la esperanza de vida ha aumentado, asimismo se ha comprobado que el cerebro siempre puede reestructurarse, a esto se lo llama neuroplasticidad. Es decir siempre existe la posibilidad de cambio en las personas.

Una de las principales trabas para este tipo de trabajo, no son las personas que buscan ayuda y asesoría, sino los prejuicios de muchos psicoterapeutas tienen y la falta de un modo de acceso y de en cierto modo adecuamiento del Terapeuta a la situación de trabajar con personas adultas.

Para empezar es importante definir que es la edad adulta. De manera general podemos decir que la tercera edad está situada entre los 60 a los 75 años, la cuarta edad a partir de los 75. En este sentido es importante para el trabajo terapéutico redefinir el modo de trabajar del Terapeuta para con los pacientes adultos.

¿Qué lleva a la gente mayor a acudir a Terapia de Pareja?

Cuando la pareja es adulta y los hijos han dejado el hogar se presentan nuevos retos para la pareja tales como el estar más tiempo juntos, el cuidarse mutuamente, la dependencia emocional crece, se va perdiendo la esfera íntima por estar más tiempo juntos, se procura seguir con contacto con el mundo exterior a pesar de no trabajar más y un peligro al que se ven abocados es el aburrimiento y tedio que puede llevar al aislamiento social. Igualmente a causa de una enfermedad u operación pueden darse cambios abruptos en la vida que demandan mucho de las personas mayores y que requieren una adaptación a esa nueva vida.

Con estos antecedentes las personas adultas vienen a terapia por problemas que van desde el acercarse y mantener límites, hasta el miedo a tener que cuidar o perder a la pareja a causa de una enfermedad. Interesante es la presencia de problemas relacionados con la sexualidad, sobre todo después de alguna operación a causa de una enfermedad o incluso por una infidelidad. Otro problema común es la falta de contacto con sus hijos y consecuentemente con los nietos, lo que afecta mucho en el aspecto emocional. Los problemas no resueltos del pasado pueden resurgir y esto es muchas veces lo que lleva a terapia pero también lo que frena ir a terapia, pues se ha visto que las parejas adultas prefieren no ir a terapia o interrumpirla si sienten la unidad de la pareja amenazada.

¿Qué es importante tomar en cuenta para el trabajo con adultos?

En este sentido es deber del terapeuta adecuarse a estos cambios y generar un nuevo concepto terapéutico que permita a estas personas acceder, de modo que es importante por ejemplo que le Terapeuta hable más pausado, claro y un poco más alto; es importante promover que las personas al detectar algo importante para ellos tomen notas durante la terapia para que lo tengan más presente una vez dejada la sesión, el ayudar a la memoria de la persona adulta es también algo necesario, así se puede llamar a recordar citas o mandar deberes. Para mantener la atención las sesiones pueden ser más cortas o incluso realizar una pequeña pausa en la sesión es de gran ayuda. Y algo importante es estar dispuesto a trabajar en settings más allá del consultorio como puede ser visitas a la casa o ir al hospital. Sin embargo el contenido y esuema de trabajo terapéutico no cambia mucho con ralción a parejas más jóvenes, así se analiza la dinámica de la pareja, se definen problemas que se pueden solucionar y problemas que no, se hacen explícitos los intereses de la vida deacuerdo al momento en que se encuentra la pareja. Más que cambiar a la persona se trata de facilitar el cambio de la situación en la que la pareja se ve estancada.

El trabajo con gente adulta es muy interesante y está más que comprobado que la psicoterapia individual y la terapia de pareja producen mejoras a cualquier edad. El cambio muchas veces han de hacerlo los terapeutas que por ignorancia, prejuicios y comodidad no quieren dar atención a estas personas. No está de por más recordar que cada vez nos veremos más a menudo enfrentados y enriquecidos en nuestro trabajo con personas adultas que lleguen a nuestra consulta.