La importancia de una Psicoterapia más allá de los Diagnósticos y Teorías

Una de las cosas que más me he dado cuenta después de trabajar algunos años como psicoterapeuta es que los seres humanos sufrimos por cosas concretas que nos afectan de manera directa en nuestro día a día, lo cual hace necesaria una revisión exhaustiva de nuestra manera de trabajar con personas que están sufriendo y necesitadas de ayuda.

Los esfuerzos realizados por teóricos en el pasado sirven como hito fundador de una disciplina que hoy es muy extendida y de la cual muchas personas se han beneficiado y se benefician. No obstante es de radical importancia, el poner a la persona por sobre los conceptos abstractos y conocer su realidad ¿Quién es? ¿Qué hace? ¿A qué se dedica? ¿De dónde viene? Y así un sin fin de preguntas que potencien la curiosidad sobre ella.

Nosotros los psicoterapeutas no trabajamos con diagnósticos ni con conceptos abstractos, sino con personas concretas que están sufriendo y no logran salir adelante, nuestro trabajo no termina cuando una persona trae a terapia un conclusión como ”Soy tímido porqué de pequeño mi padre me encerraba en el sótano”, más bien es desde ahí que se inicia nuestro trabajo, y éste ha de ser en un principio meramente descriptivo, preguntando más ¿Cómo? que ¿Por qué? Y esto a causa de que las respuestas que se dan a un “cómo” invitan a la persona a darse cuenta justamente de qué manera ella se posiciona en su realidad. Las preguntas de “por qué” llevan más a la especulación y nos alejan de los hechos concretos que han llevado a la persona a nuestra consulta.

Es por eso que primeramente establecemos una relación de confianza que es llamada en los medios académicos la “alianza terapéutica”, sin ella no podremos llegar a ningún lugar en la psicoterapia. Por otro lado la psicoterapia no trata solamente lo que se conoce como “mental” sino toda la vida de la persona, pues somos una unidad psicosomática, tanto el cuerpo afecta a la mente, como la mente al cuerpo. Por eso hemos de prestar en el trabajo terapéutico especial atención al modo de reaccionar del cuerpo frente a diversas realidades.

De modo que en nuestro trabajo la persona tiene siempre prioridad sobre la teoría, nuestro modo de acercamiento es único e irrepetible, pues nos enfrentamos a cada hecho de una manera particular, sin preconceptos ni prejuicios que nublen la realidad del encuentro terapéutico que es la principal herramienta para potenciar el alivio de la persona.